¿El poder de las masas?El triunfo o la derrota parecen no depender sólo de las virtudes del deportista, sino también de los hinchas.
Ganar o perder, quizás no dependa de los deportistas, sino de los mismos espectadores que los animan o los abuchean.
En uno de los últimos partidos disputados en el torneo de tenis de Wimbledon, en Inglaterra, el jugador británico Andy Murray iba perdiendo el partido contra el francés Richard Gasquet.
Sin embargo, apoyado por la mayoría de los animados espectadores que se encontraban en las gradas, Murray consiguió dar vuelta a los resultados, y acabó ganando el partido.
¿Pudieron los espectadores haber influenciado el resultado?
De momento, en el mundo de la psicología del deporte hay desacuerdo sobre cuánto pueden influir los espectadores.
¿FAVORECE JUGAR EN CASA?No es necesario recurrir a un estudio o encuesta para saber que la gran mayoría de aficionados creen en la ventaja que otorga jugar en casa, y están convencidos del papel crucial de esa ventaja.
"Hay muchos estudios que afirman que los espectadores tienen un efecto en el rendimiento del atleta", asegura Matt Jevon, psicólogo del deporte que trabaja con estrellas del golf, deportes de motor, rugby y tenis.
En términos futbolísticos, a los espectadores a menudo se les llama el "jugador número 12", por el poder que tienen las gradas para amplificar las capacidades del equipo local y de debilitar al equipo extranjero.
El club de fútbol holandés Feyenoord fue más allá e incluso dedicó una camiseta, la número 12, a los hinchas.
Hay ciertos estadios de fútbol conocidos por el ruido que generan los aficionados de casa que llega a abrumar a los hinchas contrarios.
Este es el caso del estadio de Mestalla en Valencia, España, el Anfield de Liverpool, Inglaterra, o la Bombonera en Buenos Aires, Argentina.
Sin embargo, hay muchos que dicen que la ventaja de jugar en casa se debe al aumento de la testosterona en los propios jugadores más que al ruido que puedan generar los espectadores.
"No son realmente los espectadores los que tienen el mayor efecto, es el aumento de la testosterona que tiene uno al jugar en casa", asegura la psicóloga deportiva Sandy Wolfson.
El aumento de la testosterona comienza a aparecer mucho antes de que lleguen los espectadores, y podría relacionarse con un sentido primitivo de territorialidad.
En conflictos contra sus rivales, algunos animales se desempeñan muy bien al defender su territorio y no tan bien atacando en territorio extranjero.
Además también influye la fatiga del viaje, la desorientación, la poca familiaridad con las características del campo: debe considerarse el conjunto de factores.
¿QUÉ PAPEL TIENE EL ÁRBITRO?Otro factor que podría explicar la ventaja que genera el hecho de jugar en casa no es el efecto sobre los espectadores, sino en los árbitros.
"En fútbol, son los árbitros los que hacen la diferencia. Si hay una entrada dura, los espectadores gritan y el árbitro reacciona", asegura el profesor Ellis Cashmore, autor de Deporte y Psicología del Ejercicio.
Es común ver que a un árbitro se le pasa una falta cometida contra un jugador del equipo A. Tras darse cuenta de su error y ser abucheado reacciona mostrándose blando con los jugadores del equipo A por algunos minutos.
ASI Q HAY Q REFLEXIONAR y alentar UN POCO MASfuente:
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